“Recuerdos a la hora de la siesta”, el viaje de Emiliano Dionisi al universo poético de María Elena Walsh

El espectáculo musical se presenta de martes a domingos, a las 15, en la Sala Casacuberta del Teatro San Martín. “¡Se trata de un regreso muy esperado!”, celebró el artista matancero.

Tanto para los artistas como para el público, ingresar al histórico Teatro San Martín es un acontecimiento entrañable. Y para Emiliano Dionisi, oriundo de Ramos Mejía, la experiencia se va resignificando a lo largo del tiempo. Cuando era chico, fue espectador de actores como Alfredo Alcón y de obras como Los Pequeños Burgueses. Años después, debutó de forma profesional con la puesta escénica Galileo Galilei, dirigida por Rubén Szuchmacher, e integró varios elencos. Este 2022, repone como dramaturgo y director Recuerdos a la hora de la siesta, un espectáculo musical inspirado en el universo poético de María Elena Walsh.

El relato invita a imaginar la infancia de María y su peculiar forma de ver el mundo. Se trata de una niña de diez años, inquieta y curiosa, experta en encontrar historias escondidas a la vista. Es muy preguntona y no se conforma con los insistentes “Porque sí”, tiene hambre de saber y lo que no sabe, lo inventa. Además, es rebelde, por lo que no se inhibe ante los amenazantes “No se toca”, los filosos “No se dice” o los autoritarios “No se hace”.

A la hora de la siesta, cuando se supone que duerme, en realidad lee, escucha el radioteatro o diseña fantásticos animales que aún no fueron descubiertos. Y hay días en que los personajes que crea en su cabeza se le aparecen todos juntos a tomar el té. Por lo tanto, Recuerdos a la hora de la siesta resulta una celebración del juego, la fantasía y la libertad.

Sobre su vínculo con Walsh -también ramense-, Dionisi explicó: “Obviamente de chico la escuchas porque está en el inconsciente colectivo. Pero creo que yo la descubrí un poco más de adolescente, cuando me empezó a interesar la poesía, ahí la recibí más, y fui para atrás, es decir, arranqué a leer y a ver cosas para chicos, y después las novelas para adultos”.

Respecto a los primeros pasos de Recuerdos a la hora de la siesta recordó: “El Complejo Teatral de Buenos Aires me pidió hacer algo sobre María Elena Walsh, pero no querían ninguna de las obras ya escritas, querían algún tipo de enfoque novedoso. Me puse a estudiar, me leí todo lo que encontré sobre ella, los álbumes para niños y adultos, vi muchas entrevistas. ¡Es tan conmovedor escucharla! Obviamente conocía su inteligencia y su sensibilidad, pero me sorprendió su visión distinta del mundo. Seguimos leyendo su obra y parece que nos está interpelando en la actualidad. ¡Eso tienen los artistas que son eternos!”

En ese marco, Emiliano consideró que ella debía ser la protagonista, más allá de sus creaciones, porque además ya se habían hecho diversas obras a partir de sus canciones. Una de las particularidades estaba en pensar a Walsh como una niña, aludiendo a una especie de precuela de todo lo que se conoce de ella, es decir, planteando situaciones que le podrían haber pasado, algunas imaginarias y otras verídicas, para luego crear sus mundos y personajes. Asimismo, se trataba de un musical que no incluiría los clásicos temas de la cantautora.

Una fiesta teatral colectiva

El espectáculo cuenta con música original, arreglos y dirección musical de Martín Rodríguez y coreografías de Alejandro Ibarra. El elenco está integrado por Andrea Lovera, Lucía Baya Casal, Belén Pasqualini, Mariano Mazzei, Laura Silva, Gimena Riestra, Juan Andrés Romanazzi, Mercedes Torre, Carolina Setton y Federico Fedele. Además, aparecen en escena bailarines, integrantes del Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín -dirigido por Adelaida Mangani- y músicos.

“Cuando tuve la reunión y ofrecí mi idea, los productores me propusieron acceso a los elencos estables del teatro, es decir, al de titiriteros y a parte del ballet contemporáneo. Fue irresistible la propuesta, dije '¡Sí, claro! ¿Cuándo voy a contar con estos elencos que vienen con tantos años de trayectoria y de formación? ¡Vamos con todo!' Entonces, al momento de escribir, lo hice ya pensando que iba a tener la música de Martín Rodríguez, músicos en vivo, bailarines y titiriteros. Todo el espectáculo fue concebido un poco para esa grandilocuencia. Es el más grande que hice, me sentía como un niño en una juguetería, con todo a disposición”, celebró el dramaturgo y director matancero.

Asimismo, compartió que la Sala Casacuberta es su preferida del San Martín, por su gran tamaño y por su forma radial, que permite que hasta el último espectador de cada fila se sienta muy cerca del escenario. Y esa misma disposición resulta un desafío en términos visuales y técnicos.

“Todos los elementos hablan de lo mismo, creo que esa es la gran potencia del material y lo que sorprende. La verdad que fue un proceso muy feliz, muy arduo, más o menos seis meses de escritura y, luego, ocho semanas de ensayo. Así que este fue un regreso muy esperado. De hecho, cuando hace unos meses nos volvieron a convocar para montarlo dijimos, 'Bueno, a ver quién está…', ¡y estábamos todos! Todo el elenco dijo que sí, y desde el primer día hubo una emoción de volver, de participar, de encontrar personajes, vestuarios y escenografía montada. Son momentos de mucho trabajo que dan mucha felicidad”, concluyó Dionisi.  

Reconocimientos

Además de la destacada repercusión en el público y en la prensa especializada en la temporada 2019, Recuerdos a la hora de la siesta ganó el Premio Hugo de Oro, y los premios ATINA y ACE, en distintos rubros.

Agendar

Durante las vacaciones de invierno, el espectáculo se presenta de martes a domingos a las 15. Luego, continuará con funciones los fines de semana, sábados y domingos a 15, hasta el 4 de septiembre. Cabe recordar que el Teatro San Martín se encuentra ubicado en Avenida Corrientes 1.530, Capital Federal.