Colombia, entre la continuidad y el giro a la derecha
En comunicación con Radio Universidad, el politólogo Christian Arias Barona analizó el escenario electoral tras la primera vuelta presidencial y los desafíos que enfrentarán Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda de cara al balotaje.
Por Christian Arias Barona*
La primera sorpresa es que haya ganado el candidato de lo que llamamos extrema derecha porque las encuestas mostraban que el favorito era Iván Cepeda. Mi lectura es que estaba sobredimensionada la posibilidad de que ganara en primera vuelta, algo muy difícil en las últimas dos décadas. De hecho, solo se logró dos veces en la historia colombiana desde que existe el sistema de balotaje.
La derecha llegó al final de la campaña apostando a una estrategia de segunda vuelta para intentar ganar en primera. Todas las encuestas mostraban que la suma de los votos de Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella podía acercarse al 50 por ciento necesario para evitar el balotaje. El electorado entendió que dispersar los votos en tercios podía favorecer a Iván Cepeda y, por eso, hubo un acuerdo político que terminó vaciando gran parte del apoyo electoral de Paloma Valencia.
Los dos principales candidatos terminaron concentrando cerca del 85 por ciento de los votos. Es una elección que repite algo que viene ocurriendo históricamente en Colombia. Si bien la participación aumentó levemente, el abstencionismo sigue siendo un problema crónico de nuestro sistema electoral. No hay voto obligatorio y existen muchos factores que desalientan la participación, como los horarios de votación o la distancia que deben recorrer muchos ciudadanos para llegar a los puestos.
Había once candidaturas, pero básicamente solo compitieron dos, separados por una diferencia muy pequeña. Hoy, Abelardo de la Espriella celebra el resultado como si hubiera obtenido una victoria arrolladora, pero el conteo definitivo de votos lleva varios días.
Reordenar América Latina
De la Espriella forma parte del mismo esquema político e ideológico que hoy intenta reordenar América Latina. Es un personaje extravagante que apela al show y a los discursos de orden y seguridad como eje central de campaña. También utiliza una retórica de impugnación a las instituciones y al orden político tradicional que tiene similitudes con la de Javier Milei.
Se ha declarado admirador de las ideas económicas del Presidente argentino y promete reducir el gasto público en un 40 por ciento. Además, ha planteado recortes en áreas como educación, salud y medio ambiente. Aunque se presenta como un outsider, ha estado históricamente vinculado a distintos sectores del poder político: fue abogado de paramilitares, narcotraficantes y personas involucradas en causas por estafas. Tiene una trayectoria muy controvertida que encaja bien con la figura del dirigente disruptivo.
Milei utilizó la figura del león. De la Espriella eligió la del tigre. Ninguno de esos animales es originario de nuestra región: no pensaron en un cóndor o en un yaguareté. Eso también refleja una determinada colonización ideológica.
De cara al balotaje
De la Espriella posee tres nacionalidades: colombiana, italiana y estadounidense. Él mismo destacó especialmente esta última. Cuando obtuvo la ciudadanía de Estados Unidos, publicó un juramento en el que prometía defender los intereses de ese país. También expresó su alineamiento con Donald Trump y responderá a la agenda geopolítica que Estados Unidos impulsa en América Latina. De hecho, otro de sus referentes es Benjamin Netanyahu.
Si bien Colombia tiene la capacidad de hacer crecer, tímidamente, su economía, logra tener ciertos niveles de inclusión social. Es decir, es un modelo exitoso de estabilidad económica con expansión de derechos sociales. Creo que la clave de cara al 21 de junio será explicar y documentar esos avances para que la sociedad colombiana decida si quiere darle continuidad a este proceso o si prefiere regresar a un modelo más alineado con las políticas que históricamente impulsó Estados Unidos en la región.
*Politólogo, docente de la Universidad Nacional de Buenos Aires y analista internacional.
