El Mirasol volvió a ganar y se anima a soñar en grande

Con goles de Enzo Cardozo y Joaquín Ibáñez, Almirante venció 2 a 0 a Ciudad Bolívar y sigue encumbrado en los primeros lugares de la tabla. El equipo del Lobo Montenegro, que se muestra cada vez más sólido, estiró a ocho la cantidad de partidos sin perder.

Almirante Brown sigue alimentando la ilusión de su gente. El equipo crece fecha a fecha, se exhibe cada vez más firme y se consolida en la parte superior de la tabla. Y este sábado, volvió a confirmar su gran presente ante el difícil Ciudad Bolívar, al que superó con mucha autoridad por 2 a 0, en el Fragata Sarmiento.

De entrada, el equipo de Andrés Montenegro asumió el compromiso de ir a buscar el partido. Intentó adueñarse de la pelota y trató de jugar en el campo rival, apoyándose en la conducción de Luciano Pascual, bien acompañado por Mariano Santiago, y en las proyecciones por derecha que aportaron Ulises Abreliano y Pedro Velurtas.

Pero a pesar de esa actitud, el Mirasol no pudo generar mucho peligro en el primer tiempo. Apenas un par incursiones mal terminadas por Velurtas y una jugada dentro del área en la que Gerardo Alegre Rojas, primero, y Pascual, después, no pudieron definir con precisión.

Bolívar, en tanto, tuvo un rato de control del juego. Y en ese lapso dispuso de la chance más clara en la etapa inicial, cuando el árbitro Julián Jerez sancionó un penal por mano de Enzo Cardozo. Nahuel Yeri se hizo cargo de la ejecución, pero su disparo salió desviado, junto al palo derecho de Bruno Galván, que se había arrojado para ese lado también.

Paciencia y eficacia

En el complemento se vio lo mejor de Almirante. Esa superioridad que insinuó en la etapa inicial se profundizó en el segundo tiempo. Y a los nueve minutos tuvo se merecida recompensa, cuando Enzo Cardozo se anticipó en el primer palo tras un centro de Abreliano y vulneró la resistencia del arquero Agustín Rufinetti para poner el 1-0.

Al igual que ante Racing de Córdoba en la fecha pasada, el elenco del Lobo Montenegro fue muy inteligente para jugar con la ventaja conseguida. Se abroqueló bien, cerró todos los espacios y evitó que el conjunto visitante lo inquietara. Y cuando pudo, salió rápido de contra. En una de ellas, a los 39 minutos, liquidó el partido luego de una rápida réplica comanda por Javier Martínez y definida de manera excelente por Joaquín Ibáñez.

Con el 2-0, el Fragata Sarmiento se transformó en una fiesta de cantos y esperanza. Es que, con la victoria, Almirante se trepó al tercer lugar de la zona A (mantendrá esa ubicación si Colón no le gana a San Telmo este domingo), algo que ni el más optimista de los hinchas imaginaba cuando promediaba la primera rueda.

En la próxima fecha se disputarán los duelos interzonales y Almirante deberá ir a Ezeiza para enfrentar a Tristán Suárez, de gran campaña en la zona B. Lo hará con el ánimo por las nubes, con una racha de ocho partidos sin perder (cinco triunfos y tres empates) y respaldado por la ilusión de miles de hinchas que, después de mucho tiempo, se animan a soñar en grande.