Nuevas Raíces: Curazao, el pequeño debutante que buscará hacerse grande en el Mundial

Con la nacionalización de la diáspora como bandera, la isla caribeña se convertirá en el país más chico en disputar una Copa del Mundo.

Mundial 2026

Volviendo a las bases de Nuevas Raíces, en esta tercera entrega se rompen récords. Recordando el caso de Cabo Verde y a diferencia de Uzbekistán, nuevamente aparece el uso de una diáspora como beneficio y la escasez de recursos. Sin embargo, la cultura no se borra. Con pasaporte europeo y acento caribeño, entre el sol tropical y la disciplina neerlandesa, con bandera propia, pero rey compartido. En este nuevo capítulo es el turno de Curazao. La isla centroamericana se convertirá en el país más pequeño, tanto a nivel territorial como poblacional, en disputar un Mundial. ¿Y quién le saca el sueño de dar el golpe sobre la mesa?

A unos 50 kilómetros de la costa de Venezuela, dentro de las islas de Sotavento, aparece esta isla al sur del Caribe con apenas 444 kilómetros cuadrados y 156 mil habitantes. Siendo parte de las Antillas Menores, es un país constituyente del Reino de los Países Bajos. Y es que desde el siglo XVII fue colonia neerlandesa y hasta 2010 fue miembro de las Antillas Neerlandesas junto a Aruba, San Martín, Bonaire, San Eustaquio y Saba. Al igual que ella, las primeras dos optaron por su independencia, mientras que las otras tres se convirtieron en municipios de los Países Bajos.

Aunque las políticas exteriores y de defensa son manejadas por la monarquía neerlandesa, tiene un gobierno autónomo, bandera e himno nacional. Al mismo tiempo, a pesar de estar fuera de la Unión Europea, sus ciudadanos poseen el pasaporte neerlandés y los mismos derechos que los nativos del bloque. Es decir, la respuesta al cuestionamiento sobre sus raíces futbolísticas puede deducirse rápidamente.

Herencia y nacionalización de la diáspora

En una región donde siempre predominó el béisbol como deporte popular, las Antillas fueron pioneras en el Caribe con mayoría de futbolistas curazoleños. Desde sus inicios compitieron dentro de la CONCACAF y obtuvieron algunos resultados destacables. Entre ellos, la clasificación a los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos de 1950 y 1962, y bel ronce en las Copas de Oro de 1963 y 1969.

Con pocos recursos económicos y un escaso interés general, el fútbol se fue estancando con el correr de los años. De hecho, su último torneo oficial disputado fue la Copa de Oro de 1973. A partir de ahí, fue una caída libre sin fin. Pero en 2011 un nuevo giro en su historia le abriría una puerta que fue bien aprovechada. Tras su independencia, la FIFA reconoció a Curazao como la sucesora de las Antillas y heredó sus logros e historial.

Para 2015, el histórico Patrick Kluivert, de ascendencia curazoleña por parte paterna, aceptó la propuesta para hacerse cargo de la dirección técnica de la Selección. El exdelantero del Ajax, Milan y Barcelona, entre otros, puso en marcha un proceso de desarrollo basado en la nacionalización de la diáspora. “Buscar y ordenar el talento” fue su definición sobre el nuevo plan. A partir de ahí, manos a la obra para empezar a convencer jugadores aptos para vestir la camiseta y sin lugar en el combinado neerlandés.

Al cabo de un año, La Pantera dejó el puesto, pero su asistente Remko Bicentini le dio continuidad hasta el 2020. Tiempo después, con la intención de dar un salto de calidad, fue reemplazado por Guus Hiddink, quien supo llevar a fases eliminatorias de la Copa del Mundo tanto a Países Bajos como a Corea del Sur. Su jerarquía aumentó la profesionalización del proyecto, sobre todo con la mudanza de las bases operativas de la Selección a Europa para darle mayores facilidades a los jugadores que jugaban en el Viejo Continente.

Clasificación y doble récord histórico

En medio de una danza de entrenadores con la vuelta de Kluivert, una segunda etapa de Bicentini y los efímeros pasos de Art Langeler y Dean Gorré, el modelo fue siempre el mismo. Y así los resultados de a poco fueron llegando. Bajo el nombre de Curazao tuvo dos Eliminatorias en las que no destacó y una tercera en la que cayó en el Repechaje ante Panamá para Qatar 2022. Además, sumó tres participaciones en la Copa de Oro, alcanzando los cuartos de final en 2019 como su mejor participación, y una consagración en la Copa Caribe 2017.

Para el Mundial de este 2026 contó con la suerte de que las tres potencias de su Confederación ya se encuentran clasificadas por ser sede. De todas formas, con Dick Advocaat de DT, no dejó dudas y se ganó su boleto de manera contundente. En la Primera Ronda lideró el Grupo C tras vencer a Barbados (4-1), Aruba (2-0), Santa Lucía (4-0) y Haití (5-1). Luego integró el Grupo B con Trinidad y Tobago, Bermudas y Jamaica, a la que relegó al Repechaje en la última jornada el 18 de noviembre con un empate sin goles.

En junio estará integrando el Grupo E y no deberá moverse de Estados Unidos. Allí enfrentará a Alemania (domingo 14 en Filadelfia), Ecuador (sábado 20 en Kansas) y Costa de Marfil (jueves 25 en Filadelfia). Asimismo, ostentará con el doble récord de ser el país más chico en disputar la cita máxima, tanto por población como por superficie.

¿Otro dato llamativo? Ninguno de los 23 convocados a la última fecha en la que clasificaron nació en Curazao. Todos son nacidos en Países Bajos e iniciaron allí su carrera deportiva. Incluso solo seis de ellos no han pasado por selecciones juveniles de la Naranja Mecánica. Lo que deja a las claras que la patria, más allá del lugar de nacimiento, es una elección.

¿Qué esperar de Curazao?

Advocaat debió abandonar el cargo en febrero de este año. En el afán de darle continuidad a la misma ideología, la federación optó por contratar a Fred Rutten como su sucesor, exDT del PSV y Feyenoord, entre varios. Un esquema definido en un 4-3-3 con extremos punzantes. Se consolidó un equipo caracterizado por la solidez defensiva y la facilidad e inteligencia para atacar espacios. Además, suele sentirse cómodo con el juego físico y cediéndole la iniciativa al rival. Dentro de sus debilidades pueden encontrarse su marcaje en zona poco aceitado y la falta de jerarquía en el último cuarto de cancha para la definición de las jugadas de peligro.

Entre sus figuras se encuentran Armando Obispo, central del PSV; Tahith Chong, volante exManchester United; Sontje Hansen, extremo joven de carrera en Inglaterra y campeón en juveniles del Ajax; Jordi Paulina, joven delantero de las inferiores del Borussia Dortmund. Leandro Bacuna es un capitán y jugador emblema con mayor cantidad de participaciones (66). El máximo goleador histórico es Rangelo Janga con 21 goles en 41 partidos, aunque también se destacó la aparición de Gervane Kastaneer con 5 goles en 6 partidos en Eliminatorias.

La identidad, por más que sea reconstruida a distancia, no deja de ser identidad. La isla caribeña entendió que los límites van más lejos que el territorio geográfico. Ahora, el país más chico en jugar un Mundial, intentará demostrar que la grandeza no se mide en kilómetros, sino en humanidad.