FMI: el Gobierno recibe otros 2.000 millones de dólares y amplía el endeudamiento
El dinero estaría destinado a reforzar las reservas internacionales y, paradójicamente, a pagar vencimientos de deuda con el mismo organismo que refuerza la deuda.
Este lunes, el Gobierno nacional recibirá un nuevo desembolso del Fondo Monetario Internacional (FMI), en esta ocasión, por 2.000 millones de dólares. El nuevo préstamo estaría destinado a reforzar las reservas internacionales y a cumplir compromisos de deuda con el mismo organismo que refuerza la deuda.
Este nuevo período de endeudamiento corresponde al acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF) firmado en abril. Apenas se concrete el giro, el Tesoro tendrá que abonar unos 824 millones de dólares en concepto de intereses y comisiones, por lo que el 41 por ciento del dinero tendrá como destinatario a su mismo emisor y casi de forma automática.
Con este monto, el FMI ya habrá girado14.000 millones de dólares de los 20.000 acordados. Para el Gobierno, este adelanto es vital para frenar la pérdida de reservas y estabilizar el esquema cambiario. Esto último está relacionado con que el dólar ya roza el techo de la brecha cambiaria, es decir, los 1.400 pesos.
Déficit externo y lo que pide el FMI
Como parte del entendimiento con el Gobierno nacional, el FMI acordó cambiar la frecuencia de las revisiones del programa, que dejarán de ser trimestrales y serán semestrales. En este sentido, el organismo advirtió que Argentina está entre los países con menor nivel de reservas dentro del universo emergente, lejos de Chile, Colombia o México.
Además, el FMI dejó ver su preocupación por el déficit fiscal ante el deterioro del frente externo. En esta línea, el reporte indicó que el 2025 cerraría con un déficit de cuenta corriente en 11.800 millones de dólares, lo que equivale al 1,7 por ciento del Producto Bruto Interno. El año pasado, el dato representaba el 0,4 por ciento del PBI.
Asimismo, la directora del organismo, Kristalina Georgieva, insistió en que el Gobierno mantenga las condiciones monetarias contractivas para que continúe el proceso de desinflación y remonetización. Por último, recomendó al Ejecutivo que reduzca la volatilidad de las tasas y que consolide un entorno macroeconómico más previsible.
