La CGT le pidió al Congreso que discuta “con seriedad” el endeudamiento familiar
La central sindical celebró el avance de los proyectos en Diputados y aseguró que es momento de “ponerle un freno a la usura”.
Luego de que la Cámara de Diputados lograra el quórum y aprobara el emplazamiento de las comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia para comenzar a tratar los proyectos vinculados al endeudamiento y la morosidad de las familias, la Confederación General del Trabajo (CGT) de Azopardo celebró el avance parlamentario y reclamó que el Congreso aborde y discuta la problemática con “seriedad”.
“El movimiento obrero organizado viene advirtiendo desde hace meses que esta situación no puede ser presentada como un problema individual ni como una simple cuestión entre privados”, planteó la central obrera, en alusión a las declaraciones del Presidente Javier Milei. En ese sentido, señalaron que “la caída de los ingresos, el deterioro del poder adquisitivo y el aumento del costo de los créditos están empujando a cada vez más hogares a endeudarse para cubrir necesidades básicas”.
En ese marco, celebraron el avance legislativo y reclamaron que el Estado asuma un rol activo. “Celebramos este paso. Cuando la deuda se convierte en la condición para comer, pagar el alquiler, los servicios o llegar a fin de mes, el Estado tiene una responsabilidad que no puede eludir”, expresó el triunvirato, para luego manifestar que “es tiempo de ponerle un freno a la usura”. Cabe mencionar que Javier Milei viene descartando cualquier ayuda estatal, al considerar que ello implicaría “pasarle la cuenta a todos los demás”.
Datos oficiales
Lo cierto es que, según los propios datos del Banco Central, el sistema financiero ampliado registra casi 20 millones de personas que mantienen deudas con bancos y entidades no bancarias en la Argentina. Además, la morosidad de las familias se cuadriplicó desde diciembre de 2023 y llegó al 17,5 por ciento, un crecimiento abrupto que explica por qué el tema se instaló con fuerza en la agenda política.
La situación se agrava de manera drástica al hacer foco en la franja etaria de 18 a 25 años. Los datos oficiales exponen que, en el segmento de los jóvenes, la tasa de morosidad escaló al 40,8 por ciento. Es decir: casi la mitad de los chicos que tomaron algún tipo de financiamiento registran atrasos graves, lo que técnicamente se considera cartera irrecuperable o incobrable.
