Juegos Mundiales de Robots: un humanoide superó a Usain Bolt
Una máquina bajó los 9,58 segundos del jamaiquino en los 100 metros llanos.
El futuro es hoy. De eso no hay dudas y en el Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad de Pekín, China, quedó demostrado. El pasado miércoles llegaron a su fin los II Juegos Mundiales de Robots Humanoides, una competencia en la que distintas máquinas se someten a todo tipo de pruebas. Desde correr hasta manipular alimentos y resolver situaciones de emergencia. Lo más llamativo es que se rompieron récords humanos: por ejemplo, los 9,58 segundos de Usain Bolt en los 100 metros llanos.

En el curso de esta edición, uno de los principales animadores fue Tiangong Ultra, el robot que corrió más rápido que Bolt en dos oportunidades. El aparato, creado por Beijing Humanoid Robot Innovation Center, había completado el trayecto en 9,39 segundos durante la etapa preliminar de los 100 metros lisos. Pero ese registro se vio aplastado cuando cruzó la meta con los 8,86 segundos que señalaba el reloj. El desempeño toma más relevancia si se lo compara con su propia marca ganadora en la primera edición de los Juegos el año pasado: 21,50 segundos.
Si bien el humanoide es sumamente veloz, aún tiene cosas por aprender del deportista jamaiquino: una de ellas es la desaceleración. Tiangong, al terminar el recorrido, no pudo detener sus piernas metálicas, razón por la que impactó contra una pared de contención para frenarse. Luego, cayó al suelo y liberó chispas por la fuerza del contacto, pero la misión ya estaba cumplida.
Competir no es lo único importante
La lógica del evento es similar a la de los Juegos Olímpicos de atletas de carne y hueso. Se compaginan múltiples actividades en un breve periodo de tiempo -cinco días en este caso- para repartir medallas y diplomas según los rendimientos. Pero el enfoque no fue meramente competitivo, sino que también se buscó generar un espacio de evaluación y promoción para la industria robótica. Se trató de un examen exhaustivo acerca de las prestaciones de los robots con el fin de mejorar diseños venideros: autonomía, resistencia, movilidad.
No solo importó el deporte. El cronograma contó con 51 disciplinas diferentes: 30 atléticas y 21 inspiradas en escenarios de la vida cotidiana. Además de las actividades competitivas (fútbol, boxeo, atletismo), hubo pruebas de entornos reales. Eso último incluyó tareas domésticas, traslado de objetos, trabajos fabriles y de hotelería y otros desafíos.
Entre diversos parámetros, allí se valoró la capacidad de cada máquina para tomar decisiones, su coordinación, la identificación de prioridades. El objetivo principal estuvo en comprobar el potencial de utilidad que tienen los humanoides.

La segunda celebración de los Juegos, que finalizaron el miércoles, tuvo la participación de 666 equipos (de 16 países), de los cuales 641 fueron locales. También reunió 2.056 robots humanoides y homologó 1.301 pruebas. Por último, sirvió de epicentro para que convivieran organizaciones de todo tipo: empresas públicas, privadas, universidades y centros de investigación.
