UNLaM: el ascenso en AiFA, puertas adentro
El conjunto universitario consiguió el tan deseado objetivo de volver a la máxima categoría del certamen metropolitano y El1 habló con dos de sus protagonistas.
Luego de un año y medio quedándose a las puertas del ascenso, la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) volvió a escribir otro párrafo en su historia. Tras el descenso en 2023, el Verde había estado peleando y planificando su retorno a lo más alto. Sin embargo, por ‘A’ o por ‘B’, faltaban cinco para el peso. Ahora, con otra sintonía en el plantel y un largo camino recorrido, el esfuerzo dio sus frutos.
Con este marco, El1 habló con dos de los protagonistas: Roberto Cholo Vega, entrenador del plantel, y Cristian Bello, número 10 y referente del equipo.
El Cholo lleva ya varios años a cargo de la escuadra de AiFA y fue la cabeza de sus mayores logros en las últimas temporadas. Si bien la base del equipo se mantuvo, a principio de año hubo algunas llegadas que le dieron otra profundidad.
“Encontré rápido el equipo, desde la primera fecha. Las incorporaciones fueron muy importantes y estamos muy contentos con el rendimiento y con cómo se adaptaron al grupo. Se acomodaron rápido a la dinámica de la Universidad y aportaron mucho en lo futbolístico”, afirmó el DT.
A lo largo del torneo, el Verde tuvo pequeños baches. El funcionamiento fue de menos a más, con dos derrotas en los primeros cinco partidos, pero luego se afirmó y solo perdió uno de diez. “Al principio nos costó, pero en la segunda mitad del torneo hemos tenido buenas actuaciones. Ganamos varios con mucha autoridad y otros como el de GEBA terminamos perdiendo, pero lo habíamos dominado”, analizó.
Luego, el DT profundizó: “Tuvimos partidos muy buenos y otros no tanto. Partidos en los que la fortuna no estuvo, no ligamos en el arranque. Para conseguir un campeonato, a veces, necesitás esa dosis de suerte y ganar incluso cuando no lo merecés”.
No obstante, con un gran andar, la UNLaM remontó y llegó a la última fecha dependiendo de sí para alcanzar la meta. Con la victoria en la última jornada se aseguraba el segundo lugar y la plaza en Primera para el Torneo Clausura. Así, se impuso por la mínima ante SITAS y festejó entre bengalas y cantos. “Terminamos muy bien un torneo complicado y parejo. En la última fecha se definieron los de arriba y los descensos”, sostuvo Vega.
Ahora, el gran desafío será mantener el nivel para competir de igual a igual en la máxima categoría, que comenzará a partir del 1 de agosto. Sin demasiado tiempo para cambiar el chip, el Cholo fue cauteloso con las expectativas: “Vamos a encarar lo que viene con la idea de pelear arriba, sin ser vanidosos ni pretenciosos. Esta semana nos relajamos, contentos, y a partir de la semana que viene ya volvemos a entrenar pensando en el segundo semestre”.



Referente dentro y fuera de la cancha
Vivirlo como referente es diferente. En ese rol, Cristian el Colo Bello fue pilar fundamental y es una de las piezas más importantes del equipo. El 10 es de los jugadores con trayectoria armada dentro del Verde e incluso en competencias internacionales.
Con esa responsabilidad en su espalda, aseguró: “Lo merecíamos y festejamos mucho, es una alegría enorme. El torneo se puso muy competitivo y siempre ponemos el lomo trabajando mucho. Desde mi lado, siendo un poco más referente, ayudar al grupo a cumplir el objetivo es un sabor aparte”.
En el análisis de todo el semestre, el Colo dejó en claro cuál fue uno de los factores para el ascenso. “En cuanto a la preparación, hago mucho hincapié en la incorporación de Eze Galarza (preparador físico), que viene del fútbol profesional. Nos dio un salto de calidad muy grande”, remarcó. Y agregó: “Mejoramos mucho en cancha, en lo físico no sufrimos demasiadas lesiones, estuvimos mejor preparados. Son varias cosas que nos dieron ese plus”.
Además, celebró la capacidad del equipo para imponerse ante circunstancias adversas: “De locales fuimos muy fuertes. Afuera siempre nos costó el sintético. La mayoría tienen cancha sintética y nosotros tenemos la suerte de tener un campo de césped al que nos acostumbramos. El pique es otro, la velocidad de juego es diferente. Pero supimos sacarlos adelante”.
En base al último partido, lejos de ser sencillo ante un rival comprometido con el descenso, destacó el trabajo del plantel. “Fue un partido muy duro, muy friccionado, teniendo en cuenta lo que ellos también se jugaban. En otro contexto, quizás podríamos haberlo jugado y definido de otra manera. Pero este equipo sabe jugar los partidos: duran 90 minutos e intentamos sacar lo mejor de todos siempre hasta el final”, finalizó.



