Boleta Única de Papel: cómo hay que votar el 26 de octubre
El abogado Mariano Herrera, apoderado de COPEBO, analizó el debut del sistema y señaló que la boleta restringe la información al votante, cambia el rol de los fiscales y elimina la posibilidad del “voto bronca”.
Crédito: Cámara Nacional Electoral
El próximo domingo 26 de octubre, las y los argentinos concurrirán a las urnas para renovar 127 bancas de la Cámara de Diputados y 24 del Senado de la Nación. Pero se encontrarán con una novedad: la Boleta Única de Papel (BUP). Se trata de la primera vez en la historia que se implementará este sistema que contempla una única nómina para toda la oferta electoral.
Al respecto, El1 conversó con el abogado apoderado nacional de COPEBO (Corriente de Pensamiento Bonaerense), Mariano Herrera, quien explicó que esta modificación no solo implica un cambio en el elemento de votación, sino que forma parte de una reforma más integral del Código Electoral.
Restricción de información al elector

“En principio, la boleta única lo que hace es restringir más las opciones, la información hacia el electorado”, afirmó. Según detalló, con la boleta partidaria, la tradicional boleta sábana, “se podía ver la nómina completa de candidatos, algo que ahora desaparece”. “En la boleta única te vas a encontrar con los cinco titulares primeros, una fotito chiquita de los dos primeros candidatos. Es mucho más restrictiva la información hacia el electorado. Lejos de que la gente participe, estamos cada vez tratando de que participe menos”, sostuvo.
Cómo será el procedimiento
En ese marco, informó cómo se votará con la nueva modalidad. “Vamos a llegar, vamos a presentar el DNI como siempre y el presidente de mesa va a cortar de un talonario la boleta que le toca a cada votante. Esa boleta está individualizada con un código de barras. Con esa boleta vas a ir atrás de un biombo y vas a votar con la lapicera que te da el presidente de mesa”, detalló.
Así, expuso que “la normativa establece que la lapicera debe ser indeleble”. “Si yo quiero llevar mi propia lapicera, no puedo. Atrás del biombo nadie te ve, pero con la que te da el presidente de mesa se supone que te aseguras de que no se borre tu voto”, señaló. “Lo ideal es no poner en riesgo el voto”, insistió.
Además, aclaró que los fiscales ya no pueden manipular las boletas: “Solo el presidente de mesa puede tocar la nómina, tanto en el momento de la votación como en el recuento. Los fiscales pasan a ser veedores que miran el conteo, pero no intervienen”.
Cambios en el recuento y el “voto bronca”
Otra diferencia radica en el escrutinio. “En el recuento de votos habrá una sola persona recontando, el presidente de mesa. Los fiscales solo pueden observar. Y en cuanto a los votos en blanco, no habrá casilla especial: simplemente se deja la boleta sin marcar”, explicó.
Además, advirtió que con el nuevo sistema se pierde la posibilidad de expresar el “voto bronca”. “Ahora la boleta es un instrumento con cuidado especial del Código. No se puede romper, tachar ni arrugar. Si lo hacés, es un delito electoral. Por lo tanto, ya no podemos expresar de esa forma el enojo o descontento con el sistema político”, aseguró.
Recomendaciones para el 26 de octubre
De cara a los comicios, el especialista remarcó que lo primero será “verificar nuevamente el lugar de votación, ya que hubo corrimientos de mesas y cambios en el padrón”. También recordó que en esta elección “se incorporaron los jóvenes que cumplieron 16 años entre septiembre y octubre”.
“El votante tiene que saber que el proceso cambió. Presenta el DNI, recibe la boleta y la lapicera, vota atrás del biombo, marca con un tilde la opción, dobla la boleta en tres y la deposita en la urna, sin sobre”, precisó. Y agregó que, si alguien se equivoca al marcar, puede pedir otra boleta: “El presidente de mesa debe elaborar un acta y entregar una nueva”.
Por último, Herrera subrayó que “antes, la boleta partidaria servía como panfleto para que los votantes la tuvieran en sus casas y pudieran informarse con tiempo. Ahora todo debe resolverse en el momento de votar”, además de que el nuevo sistema también encarece los costos: “La boleta única es muy ancha y su impresión implica un gasto mucho mayor”.
