“Por el placer de volver a verla”, una obra maternal que llegó al corazón del público en el Teatro Universidad

Miguel Ángel Solá y Mercedes Funes brindaron, el pasado sábado, una función magistral de la obra del autor canadiense Michel Tramblay.

La obra Por el placer de volver a verla, escrita por el autor canadiense Michel Tremblay y dirigida por Manuel González Gil se presentó el pasado sábado en el Teatro Universidad. La puesta en escena está protagonizada por Miguel Ángel Solá y Mercedes Funes, una dupla que enterneció al público desde el primer momento.

Esta exquisita obra se estrenó hace tres semanas y se ha ganado el cariño de los espectadores por las temáticas que aborda y que interpelan a cada espectador, sobre todo la relación madre e hijo, ya que Solá se colocó en la piel de un famoso autor y director teatral que decide sumergirse en su pasado y convocar al recuerdo de su propia madre.

Mercedes Funes interpreta a esa madre, única e irrepetible, que conserva las claves y las respuestas que busca el protagonista. Así, entre ambos construyen un relato que refleja el entrañable vínculo que marca a la mayoría de las vidas humanas.

El amor de una madre

Antes de su presentación en el Teatro Universidad, Solá le había comentado a El1: “Es una linda obra que está hecha para el público, para seguir soñando y recordar. Es muy lindo todo lo que se pensó y se hizo para que yo pudiera hacer esta obra", y definió: "Es una obra empática, no solo conmigo, sino con el público. Es una obra que no se van a olvidar nunca”.

A la par, Funes sostuvo: “Considero que no hay vínculo más irrompible que el de los padres con sus hijos, siempre dentro de contextos sanos. Las relaciones familiares con tanta pertenencia, son complejas. Esta obra es conmovedora y divertida porque encarno a todas las madres. El amor siempre gana”.

Al finalizar la función, el público pudo comprobar que la reseña de los actores se cumplió ampliamente. Conmovidos, los espectadores salieron de la sala reconectados con sus propios recuerdos de infancia. Sin dudas, fue un viaje en el tiempo de la mano de una poderosa y sensible interpretación.