Memoria vegetal: investigan en la variante malbec si la vid recuerda la sequía
Es un proyecto de trabajo del INTA y UNCUYO que busca generar recomendaciones y evidencia científica para la industria vitivinícola.
Un proyecto de investigación internacional, dirigido por una científica del INTA, indaga cómo la vid del malbec responde a la falta de agua mediante mecanismos epigenéticos. El estudio busca generar recomendaciones y evidencia científica para la industria vitivinícola.
El trabajo se enfoca en cómo la vid responde a la sequía mediante mecanismos epigenéticos. En otras palabras, cómo es capaz de modificar su actividad genética para responder de manera más eficiente a las variaciones del contexto ambiental. A su vez, el estudio también analiza cómo esa información perdura en los esquejes utilizados para su propagación.
El estudio está encabezado por Inés Hugalde, investigadora del INTA y docente en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo. Además, fue seleccionado por la Comunidad Europea para su financiamiento junto a otras nueve propuestas elegidas. La iniciativa forma parte de la convocatoria orientada a mujeres en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).
La investigadora explicó: "La epigenética nos permitiría analizar si una planta como la vid, cultivada en zonas áridas, 'recuerda' haber tenido sed y se prepara, luego de un evento estresante, para futuros eventos de sequía". “Aunque todas las células poseen el mismo material genético, existen mecanismos que regulan qué genes se activan y cuáles permanecen silenciados”, agregó Hugalde, según cita en el portal web Argentina.gov.ar.
Del esqueje al fruto
En los últimos años, diversas investigaciones demostraron que la exposición recurrente al estrés , puede inducir una memoria que favorecería respuestas más rápidas ante variaciones climáticas. En particular, la Vitis vinifera es una especie con lo que se denomina propagación agámica, una característica que posibilita evaluar el mecanismo que puede persistir en el material vegetal durante su multiplicación.

“Nuestro equipo de investigación cuenta con amplia experiencia en el estudio de cambios fisiológicos, metabólicos y en la expresión génica de la vid frente a diversas condiciones ambientales. Vivimos en un desierto. El campo mendocino está atravesado por la falta de agua, las altas temperaturas y las recurrentes olas de calor” señaló Hugalde.
