Endeudamiento: casi 50 proyectos, una sesión especial y la jugada del oficialismo
La oposición busca avanzar con iniciativas para abordar el crecimiento de la morosidad y el endeudamiento familiar, mientras el oficialismo intenta desactivar la ofensiva.
El debate sobre el endeudamiento familiar llegó al Congreso. Durante la sesión de la Cámara de Diputados en la que se aprobaron la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central e Inocencia Fiscal II, bloques de la oposición intentaron habilitar el tratamiento sobre tablas de distintos proyectos vinculados a la problemática de las familias endeudadas. La moción planteaba un apartamiento del reglamento para poder abordar las iniciativas sin dictamen previo de comisión, pero obtuvo 133 votos afirmativos, 107 negativos y 11 abstenciones, por debajo de los tres cuartos de los votos que exige el reglamento para avanzar con ese mecanismo.
Lo cierto es que, si bien la propuesta no alcanzó la mayoría especial necesaria para habilitar su tratamiento, el resultado encendió las alarmas en el oficialismo. Los 133 votos a favor fueron suficientes para que la oposición avanzara con otra estrategia: convocar a una sesión especial para el 9 de septiembre, con el objetivo de forzar un emplazamiento de las comisiones y comenzar a discutir los proyectos que buscan dar respuesta al crecimiento del endeudamiento familiar. El escenario representa un nuevo capítulo institucional de un reclamo que hasta ahora tuvo como principales expresiones la marcha de los endeudados de las centrales obreras y los cuestionamientos de distintos sectores políticos.
La postura del oficialismo
Ante esta situación, el oficialismo convocó de urgencia a la Comisión de Finanzas para el miércoles 2 de septiembre. La intención es comenzar a abordar las iniciativas en comisión, quitarle argumentos al reclamo opositor y ganar tiempo para intentar que los diputados que responden a los gobernadores no acompañen la sesión especial del 9 de septiembre y, de esa manera, dificultar la posibilidad de reunir el quórum. A su vez, la existencia de cerca de 50 proyectos sobre el tema abre otra disputa: evitar que la oposición consiga unificar las distintas propuestas en un dictamen común o avance con un emplazamiento directo desde el recinto.
El avance del debate parlamentario se da mientras el Gobierno nacional sostiene que el endeudamiento es un problema que debe resolverse entre particulares. El propio Javier Milei planteó que quienes toman créditos tienen responsabilidad sobre esas decisiones y cuestionó cualquier intervención estatal, al considerar que implicaría “pasarle la cuenta a todos los demás”. En contraste, las centrales obreras llevaron el reclamo a las calles y exigieron al Gobierno regular las tasas de interés, crear un programa de refinanciación de deudas familiares y adoptar medidas para las PyMEs. Ahora, con casi 50 proyectos en Diputados, la discusión empieza a trasladarse al recinto.
