Un argentino conquistó el mundo del Just Dance

Franco Vitali, Lic. en Biotecnología y flamante campeón mundial de Just Dance, compartió con UniLike su experiencia en los Games of the Future 2026 y reflexionó sobre la importancia del juego para la construcción de vínculos.

Licenciado en Biotecnología por la Universidad Nacional de Hurlingham, Franco Vitali cumplió su sueño de consagrarse como campeón mundial de Just Dance luego de más de una década tras su primer contacto con el videojuego. En un escenario internacional que reunió a los mejores jugadores del mundo, logró destacarse en una disciplina que exige precisión, resistencia física, memoria y un trabajo constante sobre cada movimiento coreográfico.

La historia del competidor, de 25 años, comenzó durante su niñez, cuando su fascinación por los videojuegos lo llevó a descubrir su primer Just Dance. En diálogo con UniLike, expresó que "fue ahí donde empezó una pasión, una obsesión con el juego que siguió con los años", y aseguró que se convirtió en una actividad que marcó su vida porque creció con el juego y "el juego creció a la par".

Según explicó Vitali, para llegar al máximo nivel internacional atravesó semanas de preparación intensiva que incluyeron el estudio de trece canciones y practicar diariamente durante varias horas para perfeccionar movimientos, estrategias y aspectos técnicos de la competencia. Además de su consagración como campeón, celebró haber sido el único participante que no recibió penalizaciones durante el certamen.

Disciplina y comunidad

Aunque sea probable que el denominador común de las personas perciban que es solo un videojuego y tiendan a restarle relevancia, para quienes formaron parte de la competencia, Just Dance es una disciplina que requiere compromiso. En este sentido, Vitali detalló: "Quienes estuvimos en el torneo le dedicamos un montón de horas. Es estar todo el tiempo practicando, reviendo la canción, cómo hacerla, cómo hacer cierto paso, cómo sacar cierto truco y, aparte, aprender la coreografía".

Por otro lado, el competidor reveló que nunca tomó clases de baile, sino que se formó de manera autodidacta con el juego. Aquello que no aprendió de esa manera lo hizo gracias a compartir prácticas con amigos que son profesores o bailarines. Su experiencia da cuenta de un proceso de aprendizaje en colectivo y de cómo jugar o bailar son actividades que fomentan la construcción de lazos sociales.

Par Vitali, la pasión por el Just Dance se transformó en un espacio de socialización que le permitió construir vínculos y formar parte de una comunidad. “Cuando voy a torneos siempre me junto con amigos, con gente conocida, y es pasar un buen rato, una excusa para vernos”, señaló.

La carrera académica y la competencia

En cuanto a la relación del Just Dance con su carrera académica en Biotecnología y doctorando en Ciencias Biológicas, Vitali consideró que tanto en la preparación para la competencia como en la investigación son fundamentales la disciplina, la constancia y la capacidad para gestionar la frustración.

Con respecto a la convivencia entre su camino como estudiante y como jugador, aseguró: "Durante la carrera nunca me chocó mucho el tema del estudio con el jugar. Fue algo más complementario porque, como es un juego, te movés y, por ende, bajás la ansiedad. Todo lo negativo que uno puede tener en la cabeza se baja bailando".

El consagrado campeón mundial de Just Dance 2026 se encuentra en una instancia de gratificación por sus logros y visualiza participar en los Games of the Future 2027. "Mi intención es disfrutar este momento de haber ganado, haber cumplido mi sueño y, cuando se dé el tema de la clasificatoria, ir a a defender el título", anticipó.