Impuesto a los combustibles: desvío de fondos destinados a obras viales

Desde el Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial cuestionaron que recursos recaudados para infraestructura de rutas sean utilizados con otros fines.

El coordinador del Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial, Ricardo Lasca, cuestionó la utilización de fondos provenientes del impuesto a los combustibles para destinos diferentes a la infraestructura vial. En diálogo con Radio universidad, calificó como “increíble” que desde el Gobierno reconociera públicamente que parte de esos recursos no se destina al mantenimiento y desarrollo de rutas.

Según Lasca, la recaudación anual generada por el impuesto a los combustibles supera los 3.200 millones de dólares y esos fondos permitirían ejecutar obras de gran escala, como la construcción de autovías y autopistas. En ese sentido, aseguró que “el camino no es un gasto, es una inversión”, y que una mayor inversión ayudaría a reducir costos logísticos, mejorar la competitividad de las economías regionales y disminuir la cantidad de siniestros viales.

Por otro lado, el ingeniero criticó el nuevo esquema de concesiones impulsado por el Gobierno nacional, por considerar que el denominado sistema de Red Federal de Concesiones, se traduciría en un incremento de los peajes sin garantizar obras de ampliación o modernización de la infraestructura existente.

Deterioro de la infraestructura y falta de transparencia

El representante de los usuarios viales sostuvo que los peajes se han convertido en una carga adicional para conductores particulares y transportistas debido a los fuertes aumentos de tarifas. Otro de los puntos abordados fue la situación de la Dirección Nacional de Vialidad, institución que según Lasca, atraviesa una proceso de desfinanciamiento.

En este sentido, advirtió que el deterioro de la infraestructura podría generar mayores costos de raparación a futuro. Además, vinculó la falta de recursos con problemas operativos concretos, como las dificultades para mantener maquinaria en pasos fronterizos o realizar tareas de conservación en rutas nacionale

En cuanto a los trabajadores de vialidad, Lasca defendió a los profesionales que forman parte del organismo y denunció que “los corruptos son aquellos que ponen al frente de vialidad, los amigos de cada gobierno, ese administrador de vialidad que a veces ni siquiera son de carrera, que no son ingenieros y están puestos ahí para seguir haciendo los negocios y negociados con la obra pública”.

Por último, reclamó una mayor transparencia en la administración de los fondos recaudados a través del impuesto a los combustibles y recordó que desde distintas organizaciones se impulsaron proyectos para crear mecanismos de control y seguimiento. “Los caminos son de dominio público, no son de un presidente, de un gobernador, de un funcionario, es de todos nosotros. Merecemos participar en la toma de decisiones.”, concluyó.