Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas: historias de superación y esperanza

La Iglesia y movimientos sociales impulsaron una misión en la peatonal de Gregorio de Laferrere, bajo la consigna “Ni un pibe menos por la droga”, donde los vecinos compartieron sus historias de vida.

En el marco de la misión realizada en la peatonal de Gregorio de Laferrere e impulsada por los Obispados de dicha localidad y de San Justo, vecinos compartieron historias de superación y esperanza bajo la consigna “Ni un pibe menos por la droga”, en el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas.

Una nueva vida de esperanza

En diálogo con El1, Nelson, de 35 años y oriundo de la provincia de Corrientes, brindó su testimonio de recuperación en el Hogar de Cristo de San Romero, ubicado en la Parroquia San Cayetano, en Isidro Casanova. “Van a ser dos años desde que estoy en el hogar acompañando a los chicos y a toda persona que necesite de una escucha, así como yo la necesite cuando llegué acá. El mensaje que puedo dar es depositar la confianza en los Hogares y hacer un camino de esperanza”, destacó.

Por su parte, Cristian, vecino de 26 años que forma parte de la Casa Padre Bachi, también en Isidro Casanova, aseguró que busca demostrar que hay “otra forma de vivir”. “Se puede salir adelante, no está todo perdido. Quien lo necesite puede acercarse a algunos de los hogares en cualquier momento: se puede vivir sin droga ni alcohol”, confirmó.

Son varias las personas que llegaron a La Matanza desde diversos puntos de todo el país en búsqueda de un cambio radical de vida. Entre ellas se encuentra Milagros, que dejó su Santa Cruz natal para abandonar las adicciones. “Yo tengo 20 años y estuve en consumo desde los trece. Alcé la mano pidiendo ayuda, así es como llegué hasta acá, y sigo luchando día a día contra la adicción. A quienes estén en la misma situación, quiero decir que se puede salir, no importa la edad”, señaló.

Asimismo, una mujer que integra el Hogar de Cristo de Villegas, quien comenzó su recuperación un año atrás, destacó que “se puede vencer la muerte con la vida”. “Hay muchas adicciones, pero es posible seguir adelante. Yo estuve 24 años con consumo y lo perdí todo: mis hijos, mi esposo y mi casa. Pero encontré una salida”, compartió.