Sesiones extraordinarias: el Gobierno envió la reforma laboral y los gremios vuelven a las calles
El proyecto de “Modernización Laboral”, firmado por el Presidente Javier Milei, será debatido entre el 10 y el 30 de diciembre e introduce cambios en vacaciones, jornada laboral, salarios y protestas. Al respecto, la CGT y las CTA convocaron a marchar el 18 de diciembre.
El Poder Ejecutivo nacional convocó esta semana a sesiones extraordinarias entre el 10 y el 30 de diciembre de 2025, y entre los seis proyectos que integran el temario se encuentra el documento de “Modernización Laboral”, que ya cuenta con la firma del Presidente, Javier Milei. La iniciativa introduce una serie de modificaciones profundas en las condiciones de trabajo, especialmente en la organización de la jornada laboral y en el sistema de indemnizaciones.
A modo de respuesta, el triunvirato de la CGT se reunió en la histórica sede de Azopardo y resolvió convocar a una movilización el 18 de diciembre, con epicentro en Plaza de Mayo, a la que se sumarán las dos CTA y distintos movimientos sociales. Asimismo, se espera que la medida se replique en distintos puntos del país.
En ese sentido, el triunviro cegetista Jorge Sola cuestionó duramente la confección del proyecto. “Esto se hizo sin un acuerdo, sin una mesa de diálogo con los dos sectores que más tienen que ver con esto: el sector que invierte genuinamente y los trabajadores”, lanzó. “Ninguno estuvo sentado en la construcción de este proyecto”, aseveró.
De ese modo, el dirigente denunció que el Ejecutivo busca avanzar “entre gallos y medianoche, a espaldas del pueblo y de quienes van a recibir las consecuencias”, y reclamó un debate legislativo profundo y no “un tratamiento exprés”. “Los legisladores tienen la enorme responsabilidad de discutir punto por punto, tarde lo que tarde y la CGT reclama estar en ese lugar de debate”, manifestó y redobló: “Nos oponemos terminantemente a cada uno de los puntos de este proyecto que precariza y empuja a la informalidad”.
La postura de las CTA
Por su parte, la CTA de los Trabajadores (CTA-T) y la CTA Autónoma (CTA-A) difundieron un comunicado conjunto en el que rechazaron la iniciativa de manera contundente. “El proyecto no moderniza nada. Es una ley redactada en los estudios jurídicos de los grandes grupos empresarios y utiliza a las pymes como pretexto de su verdadero propósito: precarizar el empleo y desproteger a los trabajadores”, sostuvieron.
Así, las centrales sindicales advirtieron que la reforma “ataca derechos fundamentales, debilita la presunción de relación laboral facilitando el fraude, promueve la tercerización irresponsable e introduce salarios dinámicos que destruyen la estabilidad”. También, señalaron que “abarata despidos, desfinancia el sistema previsional y vulnera garantías constitucionales como las vacaciones y la jornada laboral”.
Además, denunciaron un intento de “desarticular la acción sindical colectiva”, y convocaron a sumarse a la marcha del 18 de diciembre “en Plaza de Mayo y en todas las plazas del país para exigir el rechazo del proyecto de ‘Modernización Laboral’ en el Congreso”.
Principales puntos de la reforma laboral
El proyecto propone, entre otras cosas, fraccionar las vacaciones en períodos más cortos y ampliar hasta doce horas diarias la jornada de trabajo. Asimismo, incorpora nuevas actividades como esenciales, lo que limitará asambleas, huelgas, bloqueos y protestas en los lugares de trabajo.
Uno de los puntos más controvertidos es la creación de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), un sistema obligatorio que financiará las indemnizaciones por despidos. A su vez, el texto establece la posibilidad de que empleador y trabajador acuerden por escrito un régimen voluntario de compensación de horas extraordinarias.
Pero entre las incorporaciones más polémicas está la figura del “salario dinámico”, que podrá determinarse por tiempo o por rendimiento del trabajo, sea por unidad de obra, comisión individual o colectiva, y habilita que las remuneraciones se paguen en pesos, moneda extranjera o en especie.
