Murió el represor Miguel Etchecolatz

Fue durante la mañana de este sábado, en una clínica de San Miguel en la que estaba internado con custodia policial. Tenía 93 años.

El exdirector de la Policía Bonaerense y mano derecha del general de brigada Ramón Camps, durante la última dictadura cívico militar, Miguel Osvaldo Etchecolatz, murió, a sus 93 años, este sábado por la mañana en la Clínica Sarmiento, ubicada en la localidad de San Miguel, en la que se encontraba internado por diversos problemas de salud.

Etchecolatz había sido condenado por ser uno de los principales responsables y ejecutores de actividades represivas durante la última dictadura militar en Argentina, por lo que en su internación se encontraba con custodia policial.

“Falleció Etchecolatz. En cárcel común y sin decir adónde están”, informó a través de su cuenta de Twitter Guadalupe Godoy, una de las abogadas que estuvo en la querella contra el genocida.

Diversas personalidades de la política y del ámbito de los derechos humanos también se expresaron respecto de la muerte.

El mensaje más destacado fue el del hijo de Jorge Julio López, Rubén, que comartió a través de su cuenta de Instagram. “¡Lamento mucho su muerte! ¡Lamento mucho que se murió sin decir nada! ¡Lamento mucho que no dijo dónde están los desaparecidos, no dijo dónde está Clara Anahí, se fue sin aceptar su culpa, se fue sin terminar de ser juzgado por otras causas!”, reflexiono.

Juicios y condenas

Etchecolatz nació el 1 de mayo de 1929 en la ciudad de Azul, provincia de Buenos Aires. Encontró la muerte con nueve condenas a prisión perpetua que, excepto por una, se unificaron en una pena única de reclusión. Las primeras ocho fueron sentencias dictadas entre los años 1996 y 2022, la última llegó en mayo de este año por el secuestro y tortura de siete personas en el excentro clandestino de Pozo Arana, La Plata.

En relación al caso Jorge Julio López, el represor quedó asociado a la desaparición en democracia del albañil, el 18 de septiembre de 2006. Asimismo, fue condenado por el secuestro y asesinato de los estudiantes que fueron víctimas en la denominada 'Noche de los Lápices", y por la apropiación de menores

El 24 de octubre de 2014, el genocida y otros catorce exmilitares fueron condenados por delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino La Cacha. Al respecto, en su haber judicial contó con el beneficio de la Ley de Obediencia Debida, pero al anularse las leyes de impunidad, volvió a ser juzgado.

Por otra parte, Etchecolatz fue director de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires entre marzo de 1976 y fines de 1977, lo que le permitió coordinar los grupos de tareas, los 21 centros clandestinos de detención que integraban el Circuito Camps, lugar, donde se comprobó que existió la mayor cantidad de detenidos desaparecidos del país.

Como parte de su defensa, el exmilitar escribió un libro titulado “La otra campana del Nunca Más”, defendiendo la “guerra contra la subversión” y cuestionando el trabajo de la Conadep. Además, hasta el 2006 contaba con prisión domiciliaria, que se revocó por poseer armas de fuego. El benefició se re otorgó una vez más en el 2017 por dos meses.

Cabe recordar que su hija, Mariana, se cambió el apellido y marchó en 2018 junto a 500.000 personas contra el 2x1, pidiendo que su padre cumpla la condena en una cárcel común. “Es un ser infame, no un loco”, declaró la mujer.