Día Mundial de la Dermatitis Atópica: alertan que la padecen hasta un 30 por ciento de los niños

Este martes, se conmemora el Día de la Dermatitis Atópica, un trastorno de la piel que generalmente se desarrolla en la primera infancia, pero puede manifestarse a cualquier edad.

La dermatitis atópica (DA) es una afección inflamatoria crónica que puede presentarse con piel seca, prurito intenso y lesiones cutáneas, también conocidas como eccemas, al carecer de proteínas específicas que mantienen el agua. Puede manifestarse junto a asma, rinitis alérgica o alergia alimentaria, lo que provoca una carga de enfermedad aun mayor. Los dermatólogos aseguran que no hay cura, pero sí, tratamientos para mantener la afección controlada.

Algunas indicaciones generales son mantener la piel humectada, no solo en el área afectada; medicación contra infecciones, contra la inflamación y la picazón, aunque la implementación de cada tratamiento dependerá de las necesidades dérmicas de cada paciente. En este sentido, la Asociación Civil de Dermatitis Atópica Argentina (ADAR) y la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO), dos organizaciones que trabajan en el asesoramiento y acompañamiento de personas que padecen este trastorno, realizaron una encuesta nacional del impacto de la pandemia a los pacientes con DA.

El estudio, titulado “Evolución de los pacientes con dermatitis atópica durante la pandemia Covid-19”, fue desarrollado de manera online entre el 12 de junio y el 8 de julio, y participaron 535 personas. El resultado arrojó que uno de los problemas recurrentes en los sujetos afectados fue mantener la continuidad del tratamiento.

Además, la encuesta resaltó la importancia de la salud mental en los pacientes porque el estrés exacerba los síntomas, dado que, para el 62,8 por ciento, la picazón durante la cuarentena fue moderada o alta y un 41,3 por ciento sintió la comezón más que antes. “Los sentimientos principales experimentados en relación a su enfermedad durante la cuarentena para este grupo poblacional fueron ansiedad (52,9 por ciento), angustia (43,2 por ciento), cansancio (40,4 por ciento) y desgaste (39,6 por ciento)”, detalló el informe.

"Hay determinadas situaciones que funcionan como estresores y estos niveles altos de estrés pueden manifestar síntomas cutáneos. Además, la enfermedad en sí misma puede generar episodios de ansiedad, vergüenza, aislamiento, hiperactividad en infantes, trastornos del sueño y depresión. Es una situación que se da de manera interrelacionada y afecta de forma general los modos de vida", explicó la psicóloga Laura Resnichenco, psicóloga y miembro de ADAR, en comunicación con Telám.