Christian Sancho: “La vida me premió con los sueños que quería”

El actor y modelo protagoniza la obra “Mentiras Inteligentes”, que se presentará en el Oeste. Habló sobre la gira que emprende con la comedia de enredos teatral, que incluye fechas en San Justo y Morón, y las claves de interpretar este género. Su crecimiento en el cine y las búsquedas entre la actuación y el modelaje.

Si bien gran parte del público conoció a Christian Sancho a través del modelaje, luego lo descubrió en otra faceta: la actuación. Es que, paso a paso, el artista rosarino se asentó tanto en las pasarelas como en los escenarios teatrales y, a su vez, eligió las cámaras no solo para posar y hacer campañas de distinguidas marcas sino, también, para interpretar desafiantes y enriquecedores personajes.  

En esta ocasión, Sancho protagoniza la nueva temporada de Mentiras Inteligentes, obra con la que regresa al Oeste. Allí, encarna a Willy, un hombre casado que se enamora de otra mujer y decide contarle a su padre, Guillermo (Arnaldo André). Su madre, Alicia (Marta González), adivina el secreto y cree que Juana (Natalia Figueiras), la esposa de Willy, debe conocer la verdad. Hasta que, la noche en la que los personajes se encuentran, un juego de mentiras lleva la historia rumbo a un final inesperado.

La obra pone en escena el tema de la infidelidad…

Así es. Se trata de una comedia romántica que, por momentos, tiene toques de drama, y te muestra la realidad de las cosas. Es una historia muy aggiornada al presente, con la que los espectadores, más allá de identificarse con personajes muy cercanos, al final pueden reflexionar. En Mentiras Inteligentes la cotidianeidad está a la orden del día y parte de lo que les pasa a los seres humanos cuando entran en estadios de crisis es que se someten a cualquier tipo de cuestión que les regala la vida, como puede ser la infidelidad. Willy es parte del nudo de la trama de esta obra, que me da la posibilidad de jugar un personaje maravilloso y transitar el escenario con grandes actores.

¿Cuáles son las claves al hacer una comedia de enredos?

Creo que hay que tener dos características fundamentales: timing y precisión. Porque, si algo falla, automáticamente se produce un efecto dominó y la comedia no genera lo que tiene que generar. Siento que esta obra está muy afilada, desde el punto de vista de ensayos, funciones, saber qué funciona y qué quiere el público, la estamos disfrutando mucho. No solo es una 'mentira inteligente', sino una comedia inteligente, porque parte de un texto maravilloso del autor (Joe Di Pietro), muy bien ejecutado por la dirección (Valeria Ambrosio) y por la producción. Ver el aplauso y la risa de la gente es lo que te da la pauta de que, más allá de que la sala esté llena y nos acompañen, el cuento que estamos contando es muy bueno. Cuando una comedia regala risa y emoción, lo agradezco muchísimo.  

¿Qué sentís al salir de gira con una obra?

¡Es hermoso! Me encuentro en un lugar de mucho disfrute con la gente, que se acerca, me agradece, ve el cambio y el crecimiento. Me da mucha felicidad llevar el espectáculo a otros lugares, que por ahí no hacen o no ven teatro, entonces, uno va y les cuenta un personaje y una historia. La gente se ríe, se emociona, te aplaude, pasan cosas hermosas, que es lo que genera el teatro. Uno trabaja en pos de sus sueños constantemente y, para mí, trabajar hoy en teatro con este cuento y este personaje es un sueño. Agradezco, disfruto y respeto mucho cada función, desde la sala más chiquita a la más grande.

Recorriendo escenarios

Mentiras Inteligentes tendrá dos funciones en el Oeste: este domingo, a las 20, en Centro Cultural Valentín Barros, Illía 2.340, San Justo y, por otro lado, el sábado 2 de octubre, a las 21, en el Teatro Morón, Nuestra Señora del Buen Viaje 851, Morón.

A propósito del título, ¿recordás haber aplicado alguna 'mentira inteligente' en tu profesión?

La realidad es que cuando uno empieza y te preguntan si sabes andar a caballo, en moto o lo que fuera, decís todo que sí. Obviamente, si después llegás a quedar, ahí empieza el factor de cómo resolvemos la mentira (risas). También creo que la necesidad te hace hacerlo muy bien, entonces, mentiras inteligentes decimos todos, lo importante es saber ejecutarlas. Recuerdo que en una publicidad para otro país me preguntaron si sabía bucear, yo dije '¡Sí, obvio!', y si bien nadaba muy bien, ¡no había buceado en mi vida! Cuando quedé les tuve que decir que me dieran una clase para poder realizarlo, porque implicaba descompresión y demás cuestiones que nunca había hecho. ¡Lo resolvimos y quedó una buena anécdota! Cuando miro la publicidad me río, porque pienso que a veces la necesidad te hace hacer cosas que uno jamás se hubiese imaginado.   

En cine arrancaste con personajes secundarios y llegaste a roles protagónicos, como ocurrió recientemente con Un Crack

¡Fue algo que me sorprendió gratamente! Me parece que un personaje bisagra en mi carrera en cine fue el que hice en No soy tu mami, con el que Marcos Carnevale me dio la posibilidad de mostrarme desde un lugar diferente, mucha gente me descubrió y desde ahí comencé a filmar protagónicos, como Un Crack. Esta última película, más allá de los reconocimientos a nivel mundial, me permitió protagonizar un drama y transitar con el personaje un lugar sombrío, de mucha frustración y hostilidad. A partir de ahí entendí que tenía muchas herramientas para contar con un rol así en cine y, hoy, me encuentro parado en un lugar distinto. Para mí, en cine hay que ser muy preciso al hacer las escenas, porque quizás uno tarda todo un día para filmar tres minutos de película. Entonces, en ese tiempo hay que dar justo en el blanco, llegar con la letra extremadamente sabida, con el personaje muy claro y con lo que se va a contar ensayado, para no fallar. El director va a plantear algo que ya vio en su cabeza y te lo trasladó, por lo que uno tiene que ejecutar esa idea de manera exacta.

En plataformas

Un Crack, dirigida por Jorge Piwowarski, se encuentra disponible en Amazon Prime Video y CINE.AR Play Estrenos (modo alquiler). En la película, Sancho interpreta a Lamote, un ex jugador estrella, al que una lesión deja fuera de las canchas, y busca ganarse la vida como representante. En las inferiores del club en el que comenzó su carrera, hay un chico que tiene condiciones de crack. Lamote va en busca de la promesa futbolística, pero, antes, tiene que enfrentarse a su mentor y a su propio pasado. 

En sintonía con el fútbol, pero en la televisión, interpretaste al Flaco en Botineras, un personaje cuya historia trascendió la pantalla…

Ese personaje me dio la posibilidad de encontrarme en un lugar elegido como actor. En general, los personajes van de la vida real a la ficción, pero 'El Flaco' salió de la ficción para ir a la realidad y promover la campaña del matrimonio igualitario. Me acuerdo cuando, entre abril y mayo de 2010, vinieron los chicos de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) a mi casa en Rosario, me contaron todas las cosas que necesitaban, y me pidieron para sacar una foto del personaje con un cartel que acompañaba esto, en su momento esa imagen la levantaron muchos medios. Cuando el 15 de julio se sancionó la ley, me dio mucha felicidad, porque la persona que ama a otra persona del mismo sexo tiene que tener los mismos derechos que cualquier heterosexual. Entonces, siento que ese día hice algo muy importante, no solo por mí, sino por mi familia, mis hijos, mis amigos, por mucha gente que realmente se lo merecía y que iba más allá del éxito que tenía el personaje en la novela.  

Respecto a tu profesión como modelo, ¿qué le brindó a tu camino?

Aprendí mucho, me dio todo, y sigo trabajando y viviendo de ella. Mucha gente me dice, 'Vos tendrías que haber dejado de trabajar como modelo', y yo le digo que no, porque con el modelo financio el actor, puedo pagar los estudios, el esperar, un montón de cosas. Para mí el gran punto de conexión que tienen ambas carreras es viajar, algo que me nutrió muchísimo, me enseñó lo que es el desarraigo, la necesidad, el encontrarme en otro país, desenvolverme en otras culturas, con otros idiomas, con otras idiosincrasias. Agradezco haber entendido que el actor se nutrió de todo ese camino que le enseñó el modelo. Una profesión sostiene a la otra: el modelo nutre al actor y el actor le agradece al modelo.  

¿Qué cuestiones trabajás al día de hoy en torno a la actuación?

Estoy atento a seguir aprendiendo, a no quedarme. Muchos deben pensar que me la paso adentro de un gimnasio, y no, solo le dedico cuatro horas a la semana, que no es prácticamente nada, y destino mucho de mi tiempo a entrenar al actor. Tengo que seguir aprendiendo, entendiendo el paso del tiempo, adaptándome y trabajando para encontrar las notas que quiero seguir tocando. Me gusta mucho la actuación y transitar el escenario con actores que admiro y respeto, son posibilidades que agradezco. De pibe vine a Buenos Aires con muchas ganas y esfuerzo, a pelearla, como lo hace mucha gente, y la vida me premió con los sueños que quería. Yo me veía en estos lugares, proyecté, pero también trabajé mucho para eso. Con los años, uno va encontrando el lugar que buscó, es un proceso que me dio, me da y me dará muchas satisfacciones.